Cuestión de Confianza



El pasaje evangélico de este domingo es uno de esos pasajes abiertos que puede suscitarnos distintos ecos o llamadas.










Nuestra UNIDAD nos fortalece como COMUNIDAD

Poco a poco se han ido poniendo en marcha las distintas actividades pastorales de la parroquia y apenas quedan actividades por iniciar la travesía de este curso. Algunas, como Cáritas, no han relajado su actividad siquiera durante el Verano y otras, como los Grupos de Evangelización, comenzarán sus encuentros en los próximos días.   
Entretanto, el Consejo de Pastoral que se reunió el pasado 27 de septiembre, en el debate sobre el objetivo y orientación que nos proponíamos en la parroquia para este curso 2016/17 se apuntaron un lema que se desdobla en cuatro objetivos.   
Los distintos grupos, según lo propio de su actividad y las personas que lo forman, irán tratando de adecuar sus orientaciones propias a estos objetivos más generales que todos compartimos.

Last Call. Grupos de Evangelización



En unos días retomamos nuestros encuentros en los grupos de evangelización. Hay tres en la parroquia que apenas llevan unos meses de recorrido y aún tienen dos años por delante. Nos encontramos dos veces al trimestre. Para todos los que participamos, 45 personas, ha sido una experiencia enriquecedora y tenemos la mejor de las expectativas ante el nuevo curso que vamos a comenzar. Si quieres, aún puedes reengancharte a esta aventura; sólo tienes que hablar con Mariano.

Te daré gracias por siempre (Salmo 30)


El leproso agradecido se nos presenta en el evangelio de este domingo como icono de gratitud  (Lc 17,11-19). El agradecimiento aparece en la Biblia como una de las claves principales para describir la respuesta del ser humano a Dios. Y a la celebración más importante de los cristianos le llamamos “Eucaristía” que significa “Acción de Gracias”. Fijaos qué importante es para nosotros, como creyentes vivir en Gratitud, con agradecimiento.

Misericordia hacia nuestra casa común



Con motivo de la celebración de la fiesta de San Francisco de Asís y en el marco del Año de la Misericordia queremos presentaros la propuesta del Papa Francisco de una nueva obra de misericordia con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación de este año, que se celebró el 1 de septiembre, y llevaba por título “Usemos misericordia hacia nuestra casa común”.

A nuestro ángel, a nuestros ángeles


Nos nos olvidamos que hoy celebramos a nuestros
ÁNGELES CUSTUDIOS

Comienza el curso de Catequesis



Ya hemos iniciado la Catequesis con las reuniones de padres y esta semana comienzan los encuentros con los niños.

Disculpen esta interrupción.


Retomamos el tono normal del curso y de las actividades después de las incidencias en la web.

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¿Deseas honrar el Cuerpo de Cristo…?


A propósito de la Fiesta del Corpus, en la que la Comunidad Cristiana celebramos y proclamamos nuestra fe en la Eucaristía, os propongo la reflexión con que ya hace siglos nos iluminaba San Juan Crisóstomo.















“¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo? No lo desprecies, pues, cuando lo encuentres desnudo en los pobres, ni lo honres aquí en el templo con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su frío y desnudez. Porque el mismo que dijo: “esto es mi cuerpo”, y con su palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: “tuve hambre y no me distéis de comer”… ¿De qué serviría adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da primero de comer al hambriento, y luego, con lo que sobre, adornarás la mesa de Cristo.”
San Juan Crisóstomo (Homilías sobre el Evangelio de Mateo, 50, 3-4)



El amor y servicio a los más necesitados se nos presenta en el Evangelio a los seguidores de Jesús como una exigencia y una seña de identidad. Y en el texto que comenta San Juan Crisóstomo, precisamente el de Mt. 25, 31-46 sobre el Juicio Final, Cristo Glorioso asocia a su gloria a cuantos le han amado y servido en los pobres de la tierra.

De ahí que los cristianos, convocados en esta Fiesta del Corpus, a celebrar nuestra fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, debemos sentir el eco de su llamada a honrar activamente el cuerpo de Cristo en el cuerpo de los pobres, a reconocer en el hermano pobre y doliente, el rostro radiante del Crucificado. Los pobres son hoy, como ayer, el lugar de encuentro con el Resucitado, junto con la Eucaristía.

El encuentro con los más necesitados, por ello, es una exigencia ineludible del culto a la Eucaristía. Y este Sacramento Eucarístico, al mismo tiempo, inspira y acompaña como fuente y alimento nuestra salida al encuentro de los más vulnerables.

Vivificados por el Sacramento del Amor desarrollamos el dinamismo del amor y la misericordia divina, que nos impulsa a actualizar la opción, el compromiso y las acciones de Jesús en favor de los últimos.

En este día en que celebramos también a Nuestra Señora del Recuerdo, la advocación de María a quien encomendamos nuestra energía y vida evangélica en la parroquia, pedimos a la Madre que nos Recuerde el gesto de Jesús, su opción, la entrega total a la que nos llama en el Sacramento de Eucaristía y pedimos a la Madre que nos haga memoria de Cristo en los últimos, en los más necesitados de nuestro mundo en quienes reconocemos al Señor Jesús.


 
San Juan Crisóstomo nació en Antioquía (Siria) 349. Tras sus estudios de retórica, en la que era tan bueno que todos le llamaban “pico de oro” (es el significado de Crisóstomo). Comenzó una vida de anacoreta en las montañas que tuvo que dejar por su mala salud volviendo a Antioquia donde fue ordenado sacerdote. En el 397 fue elegido obispo de Constantinopla, fue un pastor ejemplar, llevando una vida estricta y tratando de reformar la Iglesia lo que le granjeó muchos enemigos, entre otros la corte imperial, que le mandó dos veces al destierro donde murió en 407.