Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2015



La Cuaresma es tiempo de renovación. La Cuaresma es una llamada a vivir desde la misericordia en un estilo compasivo contra la Globalización de la Indiferencia. Porque a Dios no le es indiferente el mundo sino que lo ama hasta dar su vida por todos. La Iglesia está llamada a ser esa puerta por la que Dios entra al mundo y necesita de renovación para no ser indiferente al mundo, necesita no cerrarse en sí misma y ponerse en salida para ofrecer a todos los hombres la presencia amorosa y salvadora de Dios.